He decidido escribir hoy para curarme, intentar encontrarme siendome sincera.
Vivo en un constante desequilibrio, ahuyentando las buenas oportunidades, matandome por las malas decisiones.
El pasado rompió el tratado de paz, como casi siempre, y ha vuelto para perjudicarme, no dejarme seguir. Siempre haciendo ruido.
Supongo que la solución es el perdón, perdonarme por lo que hice mal o por lo que nunca hice.
Destapar la herida para curarla bien.
Porque sigo sangrando, aunque siempre he sido buena en el arte de disimular, siempre me mentí a mi misma, y ya ven el resultado, sólo sirvió para retrasar este momento.
Me equivoqué, no quiero borrarlo todo, ni ignorarlo, sé de algunas cosas que merecen ser recordadas ...me dieron la vida, aunque luego me la quitaron.
He vivido en una mente de cartón y siempre llovía. Siempre acababa mojada con mis pensamientos al lado.
Pero ya basta, en serio, cansa.
Si mi vida es así, es porque así lo he querido, todo está bajo mi responsbilidad, soy mi única dueña.
A partir de ahora darme un tiempo es la ley, dejar cicatrizar las heridas de un pasado no muy lejano y esforzarme porque no me queden marcas en la piel del alma. Luchar por mi, por ser quien quiero ser, por hacer lo que quiero hacer, sin barreras. Quitarme esas barreras que me autoimpongo a modo de salvavidas y dejarme de tonterías. Aceptar que hay cosas que por mucho que lo intente no podré controlar, afrontar el futuro con sinceridad y dejarme fluir con las situaciones, no forzar nada, y dejar que salga solo, todo.
Lo que deba llegar que bienvenido sea.
lunes, 6 de septiembre de 2010
jueves, 2 de septiembre de 2010
domingo, 22 de agosto de 2010
21.

¿Conoces la sensación de mirarte al espejo y no reconocerte?
ES algo difícil no saber quién eres, cuando se pierde un poquito más la fe y el espejo te escupe lo que eres y lo que no querías ser y lo fuiste. Espejo roto, y siete años de mala suerte.
Cuando ya no queda nada, sólo el placer de la nostalgia cuando estoy a solas o un vago recuerdo que te recuerda lo que era la tranquilidad de la felicidad, es cuando entra el miedo... siempre tan oportuno.
miércoles, 11 de agosto de 2010
El Alquimista.
-¿Por qué los corazones no explican a los hombres que deben continuar siguiendo sus sueños?-preguntó el muchacho al Alquimista.
-Porque, en este caso, el corazón es el que sufre más. Y a los corazones no les gusta sufrir.
A partir de aquel día, el muchacho entendió a su corazón. Le pidió que nunca más lo abandonara. Le pidió que, cuando estuviera lejos de sus sueños, el corazón se apretase en su pecho y diese la señal del alma. Y le juró que siempre que escuchase esta señal, también le seguiría.
-Porque, en este caso, el corazón es el que sufre más. Y a los corazones no les gusta sufrir.
A partir de aquel día, el muchacho entendió a su corazón. Le pidió que nunca más lo abandonara. Le pidió que, cuando estuviera lejos de sus sueños, el corazón se apretase en su pecho y diese la señal del alma. Y le juró que siempre que escuchase esta señal, también le seguiría.
sábado, 7 de agosto de 2010
jueves, 5 de agosto de 2010
lunes, 2 de agosto de 2010
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